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viernes, 5 de octubre de 2007

Concurso - Cuento Nº7 - PARAISOS

Estimadas gentes...

Este es el último de los cuentos participantes. Hemos resuelto, entre dos :P, que la elección será el día lunes 08OCT. Podrán votar todos los que quieran, una sola vez, por mail (a vero.segui@gmail.com). Cada uno podrá elegir dos cuentos. El primero de ellos obtendrá dos votos; el segundo, uno. Una vez que se haya realizado el escrutinio, se publicará el resultado final y a quien votó cada uno para darle transparencia.

Ahora sí, disfruten del último!





Desde su puesto detrás del mostrador del pequeño quiosco, la miraba siempre cruzar la calle con ese andar más sexual que elegante, pero que sin dudas lo atrapaba. Sin embargo, no la deseaba. O, mejor dicho, sí la deseaba de alguna manera, pero eso no era lo más importante. En sus fantasías no había sexo. Estaban repletas de besos y caricias que lo trasladaban a luminosos paraísos de ternura, con esas típicas escenas de romanticismo en cámara lenta.

En las charlas de las noches con sus amigos se le hacía imposible compatibilizar sus sentimientos con la dosis de virilidad verbal mínima exigida. Y mentía. Inventaba un poco para estar a la altura de la situación. Pero no le molestaba.

Leandro -compañero, amigo y vecino-, era el que más se zarpaba cuando hablaban de ella. O de cualquier otra, a decir verdad. Pero le gustaba hablar de ella, era una de sus favoritas. Se daba manija con “esas nalgas”, con lo que le haría “si la agarrara”, con los favores sexuales que le exigiría, sin saltearse detalle ni orificio alguno.

A pesar de sus sentimientos, debía confesar que, asombrosamente, estos comentarios de su amigo no lo perturbaban en absoluto, ni lo indignaban, ni lo enojaban. Al contrario, le resultaban muy divertidos. Admiraba la capacidad de Leandro para descubrir cada día una grosería nueva. Era una usina creativa. Y sabía transmitir bien sus ideas porque, al escucharlo hablar, él podía imaginar claramente la carne de ella cediendo, las lágrimas, el dolor y la sumisión; podía ver y escuchar la fricción sucia, distinguir dedos firmes y sin escrúpulos, ojos suplicantes, sonrisas satisfechas.

Pero el colmo de la extrañeza y el asombro se dio cuando una tarde, al verlos cruzar la misma calle tomados de la mano, en actitud de parejita feliz, tampoco sintió enojo ni molestia. Ni siquiera envidia. Sólo pensaba que, ni en sus mejores realidades, podría Leandro alcanzar los paraísos que se le habían revelado a él soñándose junto a ella.

jueves, 4 de octubre de 2007

Concurso - Cuento Nº6 - ESCRITO EN EL AGUA



Me desperté en un hoyo en la blanca nieve, en el interior de una pequeña caverna, duro de frío, ensangrentado y dolorido por los golpes recibidos, y con un negro agujero en lugar de memoria.

Observando la pequeña caverna, me asombró que fuera íntegramente de nieve. De hielo eran su techo y sus paredes y nieve era lo que recubría el piso. Contra toda lógica, no estaba helada, ni fría, incluso un inequívoco calor manaba de ella.

A mi lado velaba mi sueño una meditabunda joven. Desde el primer instante me hechizaron sus ojos. Cuando notó que estaba despierto me preguntó mi nombre.

Escuchar su voz fue lo mismo que empezar a amarla.

Intenté averiguar detalles sobre mi persona: quien era yo, que hacía allí, como había llegado, pero me topé con su hermetismo, tan propio de ella, como averiguaría más tarde.

En cambio me informó que pronto vendrían unos guardias a buscarme.

Ni siquiera tuve tiempo de preguntarle a donde me conducirían, porque todavía resonaban sus palabras en mis oídos cuando los guardias irrumpieron escoltándonos por pasillos de nieve hasta otra caverna mas amplia, donde corría un arroyo de aguas cálidas.

Fui cortésmente invitado a bañarme en esas aguas, que tenían un efecto reparador, que me aliviarían y recompondrían, según sus palabras antes de marcharse.

Ya instalado en las adormecedoras aguas, comencé a repasar los últimos sucesos, los pocos que recordaba, mientras el calor me relajaba y comenzaba a resbalar hacia una consoladora somnolencia.

Estaba yo tendido en un blanco campo de nieve al borde de la muerte, esperando ansioso la inconciencia, cuando al tomar un manojo de escarcha con mi mano derecha, noté como la nieve se transformaba en agua, cuanto más manoteaba, mas se rompía el hielo dejándome entrever una pequeña laguna por la cual surgió un brazo primero, después otro, y detrás asomó una risueña cabeza que se aproximó a la mía, mientras sus brazos rodeaban mi cuello y su boca se unía a la mía para besarme lenta y dulcemente, arrastrándome hacia ella, hundiéndome con ella en las cálidas aguas de las cuales surgiera. Entrelazados su cuerpo y el mío, mis manos la acariciaron, reconociéndola, mientras nos amábamos sin prisa y sin tiempo, en ese lugar sin materia, hasta caer nuevamente en la inconsciencia que la había atraído hacia mi.

Me desperté en mi cama, en casa, con los primeros rayos del sol filtrándose por la ventana, con ella dormida a mi lado todavía entrelazada conmigo y aún con su sabor en mi boca...

Concurso - Cuento Nº5 - LA OLIUNIDISBLOGGER BAND AL RESCATE!!!!!


En un recóndito lugar de la República Argentina, un grupo especial, la mayoría veteranos especialmente entrenados en DLV bajo el mando de VP, busca desde el anonimato, resolver los problemas que aquejan al mundo, ellos son conocidos actualmente como “THE OLIUNIDISBLOGGER BAND”

La acción transcurre en un cuarto repleto de computadoras, pantallas gigantes (en una de las cuales se proyecta el mapamundi) donde se ve un movimiento incesante de gente (si alguna vez vieron 24 se lo pueden imaginar):

Natita: Gente esto no puede seguir así! No puede ser que no hayamos resuelto nada! Son tantos los problemas actuales que creo no cabrían en mi ombligo!

Todos al Unísono: ehhhhhhhh no son tantos!!!

Horacio: lo que pasa es que yo no me banco las personas que quieren salvar el mundo! Porque no empezamos matando a Gino Renni como les dije? Uds siempre me quieren llevar la contra!! Yo me voy a la mierda!

Todos al Unísono: Chau Horacio!!!

Natita: Ya se empiezan a ir temprano!!! Por suerte actualmente tenemos gente nueva. Chinita, me darías una mano?

Chinita: No.

Natita: jaja, dale porfi!!

Chinita: Más que porfi ni porfi!! Yo también me retiro!!

Todos al Unísono: Chau Chinita Jodida!!!

Natita: Ahhhh!! la verdad no sabíaa el por qué del apodo… ¿y Weissy dónde está?

Vero: ¿No te acordás que mi Chuchi pidió licencia porque está embarazada de Lisandro “lagartija” R.?

Todos al Unísono: Awwwwwww!!!

Natita: Uhh pordio, como me fui a olvidar!! Y Flor ¿sigue en Trenque? ¿La podes llamar María?

María: Ahora te la llamo, ¿cuál es la característica de Trenque Lauquen?

Vero: 02392!!! Aguante Trenque!!! Muera Pehuajó!!!

Teléfono con altavoz: tu . . . tu

Teléfono con altavoz: Hola, habla Flor!!! ¿Quién es?

Natita: Hola Flor, habla Natita, ¿que hacés que no estás con los Oliunidisblogger?

Teléfono con altavoz: Hola Nati! Lo que pasa es que ahora estoy con mi hermanita!!

Todos al Unísono: Awwwwwww!!!

Teléfono con altavoz: Hoy me dijo Popi!!!

Todos al Unísono: Awwwwwww!!!

Teléfono con altavoz: Escuchen…

Teléfono con altavoz . . .

Teléfono: Escucharon?

Todos al Unísono: Nooooooooooo!!

Teléfono con altavoz: Escuchen ahora…

Teléfono con altavoz: . . .

Natita le hace señas a María para que corte el teléfono, de pronto se abre la puerta del bunker, aparece Eric en Campera de Cuero y lentes oscuros entonando una dulce melodía.

Eric (haciendo air guitar): ♪Black in Black ♪cha nanana ♪chanananan ♪cha nananan

Natita: esta son horas de llegar!!! Te estuvimos esperando!!!

Eric (haciendo air guitar): ♪cha nanan ♪cha nananan ♪Smoke on the water…♪

CCDSY (tecleando y clickeando ininterrumpidamente): Por favor ahijado compórtese, no me haga quedar mal! Mire que Ud. es mi recomendado!!! Aprenda de mí, como trabajo!!!

Eric (haciendo air guitar): ♪Hey mama!! ♪ said the way you move!!!
♪Gonna make you sweat!! ♪gonna make you groove!!!♪ Chananan nanan ♪ chananan nanan ♪ Chananan nanan ♪

Vero: ¿María el sistema posicionador de los satélites no esta funcionando bien, me asistirías?

María: Cómo no Vero!!

Computadora: Piiiiiiiiiii!!!

Vero: No puede ser que todo lo arregles reseteando, María!! No sé por qué te tenemos como encargada de sistemas!!! Uhmmmm ¿y ese olorcito?

María: Son los Riñones al vino blanco que les preparé para el almuerzo…

Vero: Como te decía, muy bien, María!! Muchas gracias por tu ayuda!!

Teléfono con altavoz: Ring!!! Ring!!

Teléfono con altavoz: Alo pessoal!!!! tudo Bem?

Natita: Otra vez este brazuca. . . que no se le entiende nada. . .

Lolix: No te hagas problemas Natita yo te traduzco. Alo Juninho como esta você? imagino que bebendo uma cervejinha bem gelada...

Teléfono con altavoz: você adivinhou!!

Natita: preguntale porque no se viene para acá a darnos una mano...

Teléfono con altavoz: O que acontece Natinha es que eu sinto muita saudade do me Recife quando eu viajo. . . Mas si alguém de vocês quer pode vir pra aqui...

Lolix: Eu vou Juninho!!! podemos escutar o Caetano Veloso la!!!...Eu tenho meu avião invisível no patio...espere um momentinho...

De pronto Lolix empieza a dar vueltas sobre sí misma, se marea, golpea la cabeza contra la pared y cae estrepitosamente al piso...

Teléfono: Alo?. . . Alo?. . . Lolix?

Natita: Córtenle al Brazuca!! Y a ver cuando le dicen a Lolix que no es la mujer maravilla!!!

María: Es que es muy gracioso cada vez que se cae!!!

Todos al Unísono: Jajajajaja!!

Teléfono: Ring!!! Ring!!

Natita: Atendé vos sola esta vez, María …

Maria: No entiendo nada!!! parece una transmisión alienígena….

Ulises: A ver pasame a mí… tal vez pueda comunicarme…

Ulises: Tururup!... aja…Tututirp!! Listo, nos hablamos…

Natita: Que querían? nos van a ayudar a salvar al mundo?

Ulises: No en realidad, me van a conseguir una foto para mi avatar, que copados estos Tututirp!!!

CCDSY (tecleando y clickeando ininterrumpidamente): Creo que acá esta la clave de todo, solo tengo que revisar unos archivos que alguien no digitalizó…

María (silbando): ♪ Fiuuu ♪ Fiuuuu ♪

CCDSY (tecleando y clickeando ininterrumpidamente): Voy a necesitar ayuda… Srta S. me acompaña a la sala de archivos?

Vero: Discúlpeme Sr. B. pero creo haber detectado la formación de un Tsunami que pone en peligro unos hoteles 5 estrellas espectaculares. . . creo que los puedo salvar, espero conseguir una rebaja de ser así…

CCDSY (poniéndose de pie): Por favor Srta S. es urgente!!!

Ulises: CC yo te ayudo…buena onda!!!!

CCDSY: No Ulises vos tuviste una experiencia alienígena muy traumática por favor tomate el día….

Ulises: No, la verdad que no, eran rebuen….

CCDSY: TOMATE EL DÍA, ULISES!!!

Ulises: Bueno!!! esta bien… Hasta mañana Gente!!

Todos al Unísono: Hasta mañana Ulises!!!

(CCDSY sale llevándose a Vero a la sala de archivos)

Natita: Por favor!!! cada vez quedan menos!! A ver Eric empiece a trabajar en la computadora de su padrino!!!

Eric: ♪We dont need ♪ no education♪…pero Natita…esta computadora esta desenchufada!! Jijiji

Natita: Pordio!!!

María: Basta me voy!! Por qué no tenemos IMACs en lugar de estas pc’s de mierda!! Aguante Steve Jobs!! Chau gente!!

Todos al Unísono: Chau María!!

Natita: No puede ser!! Cómo soluciono esto??!!!

De golpe se proyecta una luz muy intensa frente a Natita, la imagen clara de un chaman místico llega a apreciarse…

Espíritu de Guillermo: Hola a Tod@s!!!

Natita: Guille sos vos?

Espíritu de Guillermo: No, yo soy el Espíritu de Guillermo!! Guillermo está en Firenze, no se vuelve para acá ni loco!!!

Natita: ¿Me podés decir como solucionar esto, con tu infinita sabiduría?

Espíritu de Guillermo: Yo te daré todas las respuestas pero antes déjame contarte una historia…

Natita: lo escucharé, se que aprenderé de la misma…

Espíritu de Guillermo: Resulta que iban dos gallegos…

Natita: Basta!!!! me voy a la Facu!!! . . . Se . . .los . . .quiere . . .Grrrrr!!!

Todos al Unísono: Chau Natita!!

Natita se retira de un portazo tan estruendoso que la imagen del Espíritu de Guillermo se desvanece. Eric vuelve a irse entonando “it’s only rock & roll” haciendo el paso de la gallina característico de Mick Jagger…

Así concluye otro día desde los cuarteles generales de la “OLIUNIDISBLOGGER BAND” donde quizás Vero y CCDSY, quienes continúan en la sala de archivos, estén cerca de encontrar la solución a los problemas de aquejan a la humanidad….

miércoles, 3 de octubre de 2007

Concurso - Cuento Nº4 - EME DE PE


Marcos suspira entrecortado y mira perdidamente el piso. Con ambas manos se ayuda a desabrochar el último botón de su camisa y la deja caer.

Vibró el despertador a las 7.15 am. Se despertó y sobresaltó en la cama como quien ejercita abdominales. Fue a la cocina, y mientras dejó calentando la pava en la hornalla y tostándose dos rodajas de pan negro, tomó una ducha rápida y fresca.

Cuando terminó de desayunar, se dirigió a su habitación para vestirse adecuadamente, y mientras cubría su cuerpo, fue repasando la lista de tareas que había organizado para todo el día. Vio una cucaracha que correteaba y la pisó. Quería que (esta vez) todo salga perfecto.

Salió de su departamento y sonrió al ver a su portero. Marcos era un especialista en este caricaturesco episodio que le sucedía a diario. Desde chico vivió en departamento, por lo que siempre tuvo que lidiar con conserjes o porteros al entrar y salir de éstos. Según él, eran las personas más cegadas por la rutina de su oficio: “al portero no le interesa lo que decís, sino simplemente que le digas algo”, solía compartir Marcos con sus amigos.

Él lo descubrió por accidente, cuando en una ocasión intercambió por error el nombre de su actual portero, Anibal, por uno anterior, Máximo. Y al momento en que iba a retractarse, notó que no era necesario, ya que Anibal había contestado con su respuesta automática sin acusar cuenta del error. Es por eso que cada vez que Marcos sale de su casa, elige una frase desprovista de todo sentido y la comparte con el amigo saludador. Esa mañana, en respuesta al “Buenos días, Dr.”, este respondió:
-Armando la revolución, eh ?.
-Tiempo de locos, se viene la lluvia otra vez. – le contestó Anibal, mirando al cielo y moviendo horizontalmente la cabeza.
-Hasta luego.
-Hasta luego, Dr.

Marcos salió y miró el cielo. Sentía la energía que cargaba el aire. Era esa energía que siempre está, pero que sólo la percibimos por pequeños instantes fugaces, como cuando vamos en un auto leyendo y las luces de mercurio van salpicando nuetra lectura.
-Es mejor que me apure, Valentina llegará a las ocho – Se dijo para sí.

Fue al supermercado y compró comida, vino y un regalo para ella. Aunque había una gran cantidad de gente por ser el día del padre, a los pocos momentos de hacer la fila en la caja 2, ya le estaban cobrando.
-Son veintisiete con noventa. – Dijo la cajerita.
Marcos abrió la billetera y le entregó un papel violeta a la joven. Ésta le cobró y le dio el vuelto en una cantidad insoportable de cambio. Mientras él intentaba acomodar todos los billetes, del compartimento de las monedas salieron 2 cucarachas pequeñitas, de esas a las que injustamente algunos le dicen “cucarachas bebé”. Marcos fingió no haberlas visto.

Cuando volvió a su departamento, empezó a ordenar todo muy estricta y enfermizamente. Sin dudas la visita de Valentina era muy especial, y quería impactarla. Encendió 2 sahumerios rosa, a fin de tapar el olor a tabaco, que en otras ocasiones ella había mencionado detestar. Limpió el baño, lo perfumó. Puso a preparar la comida y tendió la mesa para dos. Lo mismo hizo con la cama.

Ya eran aproximadamente las 4 de la tarde y estaba notablemente ansioso. No quería desordenar lo armado, y los nervios le generaban enormes ganas de fumar, por lo que decidió irse a un bar.
-La paloma es una rata con alas – le dijo Marcos a Anibal
-Y no, con el General esto no pasaba – respondió.

Iba caminando ya por la quinta cuadra, cuando le vino a la cabeza la idea de que por algún error o simplemente con motivo de darle una sorpresa, Valentina podía llegar antes de las ocho, y que si el no estaba, ella se iría, hasta quién sabe cuando, y todo sería irreparablemente feo. Entonces retomó sus pasos y decidió que haría tiempo en el hall del edificio.

Estuvo unas dos horas sentado en los escalones, fumando y pensando en ella y en cómo sería todo. Armaba en su cabeza pequeños y grandes planes. Una construcción parecida a la que hacemos cuando escuchamos la letra de una canción por primera vez.
Se le cruzaba por la mente la idea de proponerle vivir juntos, o por lo menos de verse más seguido. Tramaba formas de dejar sin efecto lo que los abogados fueron realizando, pero lo único que lograba era enojarse y sentir una gran impotencia. Vio que una cucaracha muy oscura asomaba las antenas desde un hueco del escalón y la quemó con su cigarro.
-Si todo fuera así de fácil – pensó Marcos mientras se paraba y volvía a su departamento.

Afortunadamente llegó puntual. Eran las ocho y Valentina tocó el timbre. Marcos invadido por una enorme emotividad abrió la puerta y la asfixió de un abrazo. Una lágrima cayó por su mejilla. Dos por la de ella.
-Me alegra tanto que hayas venido. No tenés idea idea de cómo te extrañé. Te quiero tanto, tanto – Dijo Marcos mientras la llenaba de besos.
-Yo también te quiero, pero para mí es más difícil, lo sabés. – respondió ella en un tono triste.
-Te entiendo, no quiero que te sientas presionada. Vamos a hacer todo como vos quieras. – dijo él comprensivamente.

Valentina se dirigió a su bolso y sacó un paquete. Pensó por unos segundos y se lo entregó.
-Feliz día.
Marcos suspira entrecortado y mira perdidamente el piso. Con ambas manos se ayuda a desabrochar el último botón de su camisa y la deja caer.

Concurso - Cuento Nº3 - SOLEDAD VERTIGINOSA


Gritaba con fuerza, lloraba, tenía pánico. La rata corría para el lugar donde Aurora se encontraba, su aspecto era horrible, con dientes afilados y amenazantes que asomaban por su espantoso hocico. Aurora gritaba y se desesperaba, no sabía hacia donde correr, el pánico llegó a su punto máximo y ahí se despertó temblando, llorando y con miedo. El corazón le latía fuerte, pero se dio cuenta que todo había sido un sueño y la verdad es que estaba en el patio de su casa, grande, todo verde, fresco, perfumado y bañado por la luz del sol matutino. Aníbal, que estaba ahí cerca, la llamó y le pidió ayuda. Quería arrancar el tronco seco de un viejo paraíso que una vez había sido el árbol más importante del hermoso patio; el tiempo había hecho de las suyas y hoy el antiguo árbol ya no tenía vida. Entre los dos removieron la tierra y empujaron el tronco hasta que lograron sacarlo.

Aurora, entró a la casa y recordó que debía alimentar a los peces. Se dirigió a la enorme pecera, pero extrañamente los cientos de pececitos que tenía, estaban en un frasco, demasiado chico para la cantidad de peces, al costado de la pecera. No le dio importancia a ese detalle, y comenzó a arrojar pedacitos de hongos secos dentro de la pecera, mientras pensaba que era una rareza y tal vez una extravagancia alimentar a los peces con tal alimento. Sorpesivamente los peces comenzaron a saltar desde el frasco a la pecera con tal velocidad y fuerza que muchos de ellos, tal vez desacostumbrados a dicha actividad, caían afuera de la pecera, sobre los muebles y algunos en el piso. Aurora no se interesó en ese detalle y les sirvió un poco más de hongos deshidratados.

Entraron Alejandro y Andrés por la puerta del fondo, y le agradecieron que cuidara tanto de sus mascotas. Con una enorme sartén fueron sacando los peces que habían caído dentro de la pecera, mientras muchos otros bailoteaban en el piso, y los frieron en la cocina. Los comieron y dijeron que estaban muy ricos.

Aurora salió por la puerta del frente, y pensando que era un poco extraño lo que estaba pasando, se subió a su moto y se dirigió a la casa de su abuela. A mitad de camino la moto no funcionó más, no avanzaba y ella se sintió un poco asustada, porque justamente había comenzado a seguirla un gato grande, feroz, de dientes grandes y muy veloz, que ella veía acercarse cada vez más. Tal vez el animal tenía hambre y si ella le convidara con algunos de los peces que se había guardado en el bolsillo de la campera, se calmaría y la dejaría escapar. Le pareció extraño descubrir que tenia peces guardados, pero puso en práctica su plan y efectivamente el gato se comió los peces y se fue, mientras ella se daba cuenta que en realidad ya había llegado a la casa de su abuela y estaba sentada en la puerta de la misma con una vieja amiga que hacía muchos años que no veía. Le pareció un poco extraña la situación ya que su amiga parecía no reconocerla y se dedicaba a quitarle las pulgas a un perrito de color gris que ronroneaba, y al parecer disfrutaba de ser despulgado. Aún más raro le pareció que el perro ronroneara, pero pensó que seguramente estaba resfriado y el sonido se producía cuando respiraba con su congestionada nariz.

Miró el cielo y comprendió que estaba amaneciendo, un color violáceo azulado con reflejos anaranjados aparecía en el horizonte y se maravilló contemplando el espectáculo que ofrecían las aves revoloteando a su alrededor y los reflejos del rocío sobre el césped del enorme y perfumado patio de su casa. No recordaba como había llegado ahí desde la casa de su abuela, y le sorprendió que el tiempo haya transcurrido tan rápido. Cerró los ojos y cuando despertó estaba en su cama, miró por la ventana y vio un paisaje desconocido. Abrió la puerta y se encontró con un mundo de cemento y bocinas que la apabullaban, los ojos le dolían, sentía que se le lastimaban al mirar a todos lados y lo único con lo que se chocaban eran paredes de cemento. Se sintió confundida, aturdida, no entendió como llegó a ese lugar. Caminó por la vereda y se sintió la persona más sola del mundo, mientras trataba de no caer con los empujones que la multitud que la rodeaba le propinaba. Quiso volver a su casa, pero no recordaba cómo. Quiso pedir ayuda, pero no supo a quien recurrir.

En los ojos de un muchacho que paso le pareció ver un destello de comprensión y lo siguió. Juntos, Aurora y Augusto, decidieron escapar, y pensaron que tal vez si se dormían lo suficiente despertarían en ese patio grande, verde, perfumado y soleado.

Una rata roía un dedo blanco y fino que asomaba debajo de una frazada sucia y rota. Aurora y Augusto descansaban para siempre debajo de esa manta, con una sonrisa eterna que denotaba la felicidad de haber encontrado ese patio enorme, perfumado, verde y soleado...

martes, 2 de octubre de 2007

Concurso - Cuento Nº2 - OBJETIVO VIAJE


El viaje comenzó como había sido planeado, sin ruta. Todo el grupo iba alterado, agitado. Es que el motivo mismo del viaje era excitante. Nadie sabía en realidad cuál sería el punto culmine del viaje, pero se dirigieron hacia la aventura sin pensarlo demasiado.

La catramina en la que marchaban, tenía un color herrumbroso, producto de los años que había pasado encerrada en el galpón del abuelo de Javier. “No hay problema, bien nos puede servir para lo que la necesitamos”. Andrea no estaba segura. Pensaba que la camioneta se iba a desarmar a la primera de cambio e iban a quedar varados en el medio de la ruta, en el medio de la nada, en el medio del caos.

En el asiento trasero, Rafael y Elena trataban de apretarse más para no incomodarlo a Sergio, que venía sentado del lado del copiloto para que le cupieran las piernas. Era el único que no parecía demasiado contento con la travesía: “Qué le verán de divertido a salir a la ruta así, sin siquiera saber dónde vamos a dormir”. Prendió un faso y comenzó a hacerlo circular.

Cada trescientos kilómetros (kilómetro más, kilómetro menos) paraban para estirar las piernas y cambiar de conductor. El único que no manejaba era Sergio, por lo cual tampoco quedaba claro para qué lo habían invitado: el objetivo del viaje era manejar, manejar y manejar hasta donde los llevara la camioneta, era el único que estaba solo. Quizás sólo lo hubieran invitado como “proveedor oficial de porro”.

El fin del día de acercaba y con tanto faso y tanto alcohol, los ojos comenzaban a cerrarse, las luces comenzaban a parpadear y la camioneta empezaba a ir de lado a lado de la ruta. “Llegó el momento de descansar”, dijo Andrea. Se metieron por un camino rural y se perdieron en una nube de polvo. Cuando la nube se fue disipando descubrieron que… no descubrieron nada porque no había nada. Pararon al costado del camino, debajo de unos eucaliptos, sacaron las colchonetas, armaron un tenderete aprovechando la caja de la camioneta y se dispusieron a descansar. “Paren!”, dijo Javier, “Dónde está el salame?”. “Se fue a caminar”, le dijo Elena sin pensar. “No, no, yo hablo del salame de comer, no del de coger”. El efecto continuado del faso estaba haciendo su efecto y no iban a parar de reírse en toda la noche.

Por la madrugada, los ojos colorados, las miradas perdidas, los cuerpos entumecidos. Se durmieron profundamente. Si hubiéramos visto la camioneta y sus ocupantes desde lejos, pensaríamos seguramente en un terremoto. Todo se movía constante y espasmódicamente.

Cerca del mediodía se despertó Rafael y lentamente se sacó de encima el brazo de Javier, que a su vez bufó, se dio vuelta y siguió durmiendo. Rafa se levantó, fue a mear atrás de un árbol y se lavó la cara y los dientes con el agua que habían llevado en un bidón. Prendió fuego y puso la pava encima. Evidentemente buscando los utensilios despertó a Sergio y a Javier que, sacudiéndose por fin de su modorra, se levantó.

Cuando el mate estuvo listo, se sentaron en las butacas traseras de la camioneta. Terminaron dos ruedas de mate y las chicas no aparecían. “No las viste?”, “No, para nada. Se habrán acostado más tarde que nosotros”.

Se acercaron a la camioneta y, como sospechaban (y ustedes también), no estaban allí. Entraron en pánico, sin decirse nada. Todos pensaron lo peor. Las buscaron por todos lados. Por los árboles, por los pajonales, por ese arroyito que corría flaco a un costado del camino, por el molino… con un palo rastrearon el fondo del tanque australiano. Nada. Silencio. Pánico. Horror.

Volvieron corriendo a la camioneta y notaron que faltaba la bolsa con los fasos, las billeteras, las mochilas.

“Vamos ya a hacer la denuncia”, dijo Sergio. “No, quedémonos a esperar acá”, dijo Rafael. “No, hagamos como dice Sergio, vamos ya!”, dijo el tercero.

Se subieron a la camioneta, anduvieron un par de kilómetros y de repente el motor se plantó. “Te dije que esta mierda nos iba a dejar varados tarde o temprano”, espetó Sergio a Javier. “Andá a cagar, pelotudo, hubieras conseguido vos un auto”. “Bueno, córtenla, que tenemos que seguir. Se olvidaron de las chicas?”. “No, tenés razón”. “Y qué hacemos?”. “Empezar a caminar, te parece?”, Javier ya estaba sumamente enojado y lo demostraba.

Comenzaron a caminar por la ruta de tierra y a lo lejos divisaron algunos movimientos extraños al costado del camino. A medida que se acercaban comenzaron a percibir risas. Al llegar, quedaron atónitos. Andrea estaba inmóvil; Elena, riéndose con todo el cuerpo; ambas desnudas. “Se murió! Jajajaja”. “Cómo que se murió? Qué pasó?”, dijo Sergio fuera de sí, mientras giraba alrededor de la escena. “Sí, se murió, jajaja”. “Loca, tranquilizate! Contanos!”. “Anoche nos acostamos requemadas y ninguna de las dos se podía dormir. Así que decidimos ir hasta el pueblo a comprar una birra, jajajaja; estábamos relocas, jajajaja”. Mientras hablaba, Elena se vestía. Estaba despeinada, tenía arañazos en la cara. Los ojos perdidos, la risa desbocada. “Dale, seguí”, pidió Rafael. “Jajajaja, pará, no te pongas ansioso! Resulta que nos dimos cuenta que quedaba relejos, qué boludas! Jajaja, entonces decidimos fumarnos un caño acá. Jajajaaaaa, veinte veces se le cayó el encendedor a la boluda”. “Y la mataste por eso?”, preguntó Sergio. Javier estaba a un costado, horrorizado, sin participar de la conversación. “Pará boludo! Yo no la maté!!!”. “Pero pedazo de imbécil, decime que pasó!”. Sergio, a esta altura, ya estaba sacado. “El faso nos puso mimosas y estábamos solas, jajajaja, no te das una idea lo caliente que estaba Andrea, jajajaja, se ve que Javier anda alicaído últimamente! Jajajjaa! Me besaba y abrazaba con desesperación. Me dijo que, jajajaja qué boluda! Me dijo que nunca había gozado tanto, que ahora se podía morir tranquila y entonces, jajajajja, entonces, jajajaja , y entonces pasó lo que pasó”. “Quéeeeeeeeee????????”, gritaron los tres al unísono. “Son imbéciles? Jajajja Se murió! La boluda se murió!!! jajaja”. “No, no puede ser”, dijo Javier, “Qué le hiciste, pedazo de trola!”. “Eeeeeeeeepa, el señorito está enojado conmigo porque está muerta o porque gozó como nunca?”. “Andate a la puta que te parió! Conmigo disfrutó como con nadie”. “Sí, pero no es verdad, sos un egoísta que no te preocupás más que por vos” y la que habló no era Elena.

El viaje terminó para Javier, Elena y Rafael. Continuaron solos, a dedo, Sergio y Andrea. Por más que se lo plantearon, nunca pudieron encontrar la finalidad del viaje. Lo único que ella pudo descubrir es que Sergio era el tipo menos egoísta que había conocido y que gracias a él podía ver la vida de otro modo. Gracias a él vivía de la cabeza y no se acordaba de nada.

lunes, 1 de octubre de 2007

Concurso - Cuento Nº1 - EL COMIENZO


Pasaron cuatro años de accidentes, vicios y repeticiones. Desde los momentos de plenitud hedonista, placer, amor y compulsión; pasando por la sospecha del misterio, la experiencia y la búsqueda de una certeza

Después viene el "punto cero". El hito a partir del cual comienza la vida que reconozco como propia: una relación construída en base a comunicación, junto a ella, mezcla de regulador de voltaje y a la vez dadora de tropismo.

Tuve amigos… aunque es más justo llamarlos compañeros de lucha…
Tuve una madre y un padre que engendraron en mí la voluntad de hacer y decidir...
Supe campear la soledad y exprimir la relación con el mundo, mas allá de sus sorpresas … y también, supe pensar … y esperar ...
También hice cosas de interés colectivo, y sentí la onda expansiva en su devolución ..., y en el transcurrir de la vida, entendí que es fácil entender, pero que el comprender lleva toda una vida, al menos la que entendemos hoy por vida ...
Un día de reflexión, que duró como miles ..., hubo preguntas y respuestas, algunas se respondieron y otras ... a ver qué pasa...
Y mi vida dio un tumbo, y lo que era accidente se convirtió en eleccion …, en intención ...

Y entonces, más o menos, el resultado fue:

El agua puede correr desde afuera hacia adentro del grifo, y será una ilusión, el pasado puede no estar atrás, el futuro puede no estar adelante, a veces, sólo a veces, la realidad cotidiana se modifica y todo está en torno a uno... y se vivirá como una gran verdad...

Las imágenes representadas, transgresoras al espacio de representación, harán patente la existencia de lo paranormal, tanto esfuerzo para mover los cuerpos, que hoy están entrenados para moverse libres e independientemente.

Puede ser valiente vivir sin enterarse de nada, y puede ser cobarde, el saber y no hacer nada al respecto...

La incomprensión es el peor enemigo de la vejez, y a la vez el mejor “remedio” para no sufrir demasiado de joven..., al menos para no conocer los desenlaces no queridos...

La fuga, prima hermana de la incomprensión, gratifica en su momento, y como la droga, enlutece el gran momento..., te deja sombrío, sin entender cómo fue que se llegó a todo esto que se siente...

Cuando la incomprensión, toma nombre y apellido, causa o situación, y se hace carne frente a uno... La ilusión ha ganado la guerra y los soldados de la dignidad y el sentido, flamean sus banderas blancas entregándose a manos del ejército del resentimiento.

Cada lucha que se libra contra un supuesto enemigo, es un contenido profundo que se consolida, agazapa, o se traslada por contigüidad accidental, al mundo de los nuevos muertos.

Cualquier tensión que se acumule genera alteración, cualquier clima que tome a la conciencia, produce ceguera coyuntural.

En la medida que las tensiones y climas trepan la montaña mágica y se convierten en ilusión, el alpinista se aleja de la tierra y sólo en las noches claras, ve claramente el valle desde lo alto, pero no puede operar sobre él.

La ilusión sobre la vida, imagen del mundo, y sobre la muerte, temor a la desaparición del yo psicológico, desaparición de ese mundo que cree vivirse, son idénticas...

En un caso uno cree que el mundo es así, en el segundo uno cree que la muerte es así, en ambos existe la traducción de impulsos del intra-cuerpo y la proyección de tales ilusiones, alejadas del proceso real y el verdadero sentido.

Lo único no ilusorio es la continuidad de la vida más allá de sus formas de expresión energética y morfológica, del caer en cuenta de la conciencia...

La memoria colectiva (la conciencia depósito), permite que el aprendizaje histórico no se pierda, ésta a los ojos de mortales se difunde, pero a los ojos de los hombres despiertos, se hace evidente.

Tierra, agua, fuego y aire, son los cuatro elementos que permiten construir la pirámide eterna, son los elementos divinos de la eter-vida.

El agua ablanda y enloda a la tierra, para que no sea seca, para que sea flexible y amable y se pueda cosechar, también gradúa el fuego cuando éste calienta por demás.

El aire alimenta o ahoga al fuego, según la situación, el fuego, el de los soles, da vida a lo que roza, y el fuego de la alteración incinera los bosques, y las entrañas.

La tierra da consistencia y referencia al resto de elementos, pero también, difunde todo con su polvo..., a veces genera ilusiones o espejismos que no se conectan con la realidad...

La rutina histórica y repetitiva, consolida y tumba imperios a través del tiempo, cada vuelta de rueda, es un nuevo desafió, en cada uno de ellos se ve la miseria humana y la barbarie, y también el ocio y con él los poemas y la sabiduría, y el tiempo del pensar y accionar para que nada quede asi...